AMBERVILLE, de Tim Davys

Aves nocturas de Amberville

De como Eric Oso conoció, amó y desposó a Emma Coneja. Esta podría ser la sinopsis de Amberville, un barrio de Mollisan Town, la ciudad  cuyos habitantes son peluches: con sus rodillas desgastadas, sus ¿hemorragias? de relleno y sus cejas primorosamente bordadas a punto de cruz.


Pero no, esta novela cuenta la búsqueda de La Lista de la Muerte (¿El halcón maltés?) por parte de un grupo de amenazadísimos excompinches de los bajos fondos: un oso con un fabuloso presente y un oscuro pasado, una corneja que hace punto, una serpiente artista, una gacela sadomasoquista y una dama... como las que corresponden a este tipo de novela: a Emma podríamos ponerle la cara de Barbara Stanwyck y una pulsera en el tobillo.
Aves nocturnas de Hopper
Hay personajes secundarios impagables: Teddy Oso, Hiena Bataille y mi favorita, Rut Rata, que ayudan a mantener la trama perfectamente ensamblada mientras los protas van deslizándose de pregunta en pregunta: ¿Existe la lista de la muerte? ¿Hay conexión entre provedores y conductores? ¿Quién puede borrar algún nombre de la lista? y la gran pregunta: ¿Es Amberville una tomadura de pelo o una genialidad? ¡Ah, léelo y decídelo!
Aquí dejo un vídeo promocional del libro:



Los útiles imprescindibles para el juego de la ruleta son:
Ruleta o cilindro

El orden en que aparecen los números en dicho plato se ha determinado mediante unas normas simples:

* A cada lado de un número menor o igual a 18 hay dos números mayores que 18, con dos excepciones: a) el cero, b) justo enfrente de él con el 5 y el 10.

* Los números negros son aquellos en los que la reducción de la suma de sus dígitos es par, menos el 10 (negro) y el 29 (negro). Otra excepción es el 19 (rojo).

* Partiendo el plato por la mitad, con una línea imaginaria entre el 0 y el 5, en cada una de las mitades debe haber la misma cantidad de números que pertenezcan a cada una de las 3 docenas (6 números) y la misma cantidad de números que pertenezcan a cada una de las 3 columnas (6 números).

* Los números rojos y negros deben estar alternados.


 Paño o tapete

En este juego la ruleta está situada en el extremo de una mesa, recubierta ésta por un tapete, originalmente de color verde oscuro. Dicho tapete tiene una serie de recuadros para efectuar las apuestas. Éstas se hacen normalmente en forma de fichas, cambiables por dinero.

Los tapetes y ruletas son distintos, dependiendo de si son de un solo cero o de dos ceros. Las ruletas con doble cero son llamadas ruletas americanas, en las que juega un máximo de 8 personas, cada una con fichas de un color, y ellas mismas ponen sus fichas, que al final de la jugada son retiradas por el croupier con la mano. La ruleta francesa o europea es la que posee un solo cero, y se colocan fichas de “valor” del casino. Normalmente se las colocan los croupiers a los clientes y las retiran con un rastrillo.
Bola

Es una esfera de color blanco o marfilado, de aproximadamente dos centímetros de diámetro. Antiguamente se usaban de marfil, pero en la actualidad son de teflón.

El modo de interactuar de la bola con la ruleta es el siguiente: el croupier lanza la bola por un resalte interior del plato, de tal forma que la bola gira por el resalte de madera, mientras empuja el plato interior en dirección contraria. Al perder velocidad, la bola cae y entra en una de las casillas correspondiente a un número. Ése es el ganador.
Apuestas y pagos

Son posibles las apuestas múltiples durante una jugada, siendo los pagos proporcionales a la cantidad de números que se cubren con cada ficha y al número de éstas jugado, según la siguiente tabla:

Se llaman suertes sencillas aquellas que cubren 18 números (rojo, negro, par, impar, falta y pasa). La forma de apostar con una sola ficha a varios números consiste en situarla en las líneas o cuadros de separación entre ellos. Eso en el caso de medios y cuadros. En las líneas y calles se apuesta en el lateral, tocando las líneas que los marcan. El resto de apuestas se realizan en sus posiciones, indicadas en el paño.

En todas las apuestas se mantiene la relación de pagos de 36 veces (con las fichas apostadas incluidas). En el caso de salir el cero, las suertes sencillas al igual que las docenas y columnas pierden, y el resto de apuestas que involucren al cero se pagan normalmente.


Aunque la película de Pilar Miró está basada libremente en la obra de Goethe, sí podemos observar el carácter peculiar de Werther y la naturaleza romántica de su amor por Carlota. El elemento novedoso es el niño, que es el causante de que exista una relación entre los protagonistas pero que, involuntariamente, será también quien contribuya al trágico final.



En este corte de la peli, da la impresión de que el final podría haber sido feliz, si no fuera porque Werther quiere terminar con todo y no tiene ninguna razón para esperar, ninguna:

El fin es inevitable, cuando la decisión está tomada, después de oír de labios de Carlota que no quiere volver a verlo, Werther va despojándose de todo cuanto era su vida, empezando por su bicicleta:

Y ya sabemos cómo acaba la historia:

WERTHER, PILAR MIRÓ (3)

Querida Paula,
No sé en qué estaría pensando porque debería haber escrito esta carta hace algún tiempo, desgraciadamente, las direcciones y el orden alfabetico suelen confundirme.
En cualquier caso, y como aún nos quedaba por hablar un poquito de la película de Pilar Miró, ahí vamos.


Werther, el protagonista, se enamora de Carlota, la madre de su alumno (el niño es un pelín raro, pero sabe mucha gramática, y se adelanta a los acontecimientos):

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Carlota, en clase de danza:


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La relación entre Carlota y Werther es cada vez más fuerte. Werther, impulsivo le lleva flores al hospital donde ella trabaja,


Podemos ver en otras escenas de la película que este personaje se deja llevar rápidamente por los sentimientos del momento, por ejemplo cuando dice que volverá a su casa, al otro lado de la bahía corriendo y gritando, despertando a toda la ciudad.



O cuando dice, porque está junto a su amada:   "Esta noche tengo todo lo que quiero" 



En esta adaptación de la obra de Goethe, como vemos, Carlota y Werther son amantes:



En otro post insertaré el final, de momento creo que basta para dar una idea de la diferencia de sentimientos entre Werther y su amante: ella es el centro y el eje de la vida de él. Él es uno de los focos de la vida de ella. Werther necesita apurar la copa del amor, Carlota tiene un sentido más práctico de la vida y sabe que puede sobrevivir a la separación. No quiere hacerlo, pero si es su deber, si piensa que es lo mejor, lo hará.

Me despido pues, dejando la consumación de la tragedia para un momento posterior. Nos vemos en clase.
Abrazos. Mari Carmen.

Valores del pronombre Se (2)

Más ejercicios interactivos sobre el pronombre SE.

EJERCICIOS INTERACTIVOS DE SINTAXIS

Si pinchas sobre la imagen podrás realizar un móntón de ejercicios interactivos que te ayudarán a entender y distinguir las funciones del pronombre se

WERTHER, TODAVÍA

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Querido Sergio,

Vuelvo a escribir sobre Werther y he de decir que inevitablemente puesto que en ningún post había hablado de la influencia de la obra.
Goethe reacciona contra la ilustración francesa  y se integra en el movimiento de tradición germánica e ímpeto juvenil llamado Sturm und Drang. Durante la maduración de las nuevas ideas que se alimentaban de Rousseau y de los Prerrománticos, Goethe vive una juventud tormentosa. Apuntaba maneras pues parece que a los once años escribió una novela en seis idiomas, a los doce se batió en duelo. A los trece se enamoró por vez primera,...A los diecisiete nada ignoraba de placeres y pecados.

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Con 24 años, en 1774 escribe Los Sufrimientos del joven Werther, obra que desató una fiebre romántica por toda Europa. Las penas del joven protagonista provocan una multitud de pistoletazos a todo lo ancho del continente, se propagan las ideas, la rebeldía y hasta la ropa que Werther describe en la obra y con la que se suicida.
Europa estaba constreñida por las leyes de la razón ilustrada, se buscaba la expresión de la libertad, de la rebeldía y de independencia. Los poetas románticos alemanes se sentían enfermos de Weltschmetz (dolor del mundo) cuyos síntomas eran: nostalgia de los paraísos perdidos, de las edades en los que primaba la inocencia del hombre sobre cualquier artificio, éxtasis ante imágenes líricas, melancolía profunda,... sufrimiento profundo que lleva al poeta, al artista a comprender la naturaleza misma de la belleza y a obtener finalmente un cierto placer voluptuoso en el desarrollo de su enfermedad.

Los sufrimientos del joven Werther es una novela que se va tejiendo por medio de cartas, y estas rompen cualqueir vínculo con la naturaleza y personas de carne y hueso. Werther pone su corazón en cada carta que escribe, ignoramos las palabras de respuesta de Wilhem y esto hace que el sentimiento de soledad y aislamiento en torno al protagonista se vaya incrementando, y que el final, precedido de la nota del editor que pone en orden algunos fragmentos de cartas, nos hace tomar conciencia de que Werther ya no es el dueño de sus propios papeles, que es tanto como decir de sus propios pensamientos. Es en este fragmento cuando conocemos las opiniones de Lotte y de Alberto fuera de la lente del propio Werther.

También el paisaje de Ossian, intercalado en un momento gran fuerza narrativa y que ralentiza (detiene) la acción, es difícilmente explicable: ¿Quiere Werther identificarse con alguno de los bardos que aparecen? ¿Qué es lo que quiere Goethe transmitir con este texto? ¿Es simplemente un canto a la era primigenia y a la esencia de los pueblos? En cualquier caso, no podemos sino admirar la belleza de este fragmento.

Por último, pero no menos importante, andando andando, se encuentran cosas, y yo me he encontrado ¡UNA PELÍCULA SOBRE GOETHE! del año 2010, todavía yo diría que no se ha estrenado (o se ha estrenado y es más mala que un dolor y no nos hemos enterado...¿?)
En cualquier caso es mala pata que no la hayan entregado dos meses antes y hubiésemos podido ir a verla.

videoPor cierto, si no te gusta la poesía, a lo mejor es que no te has encontrado al poeta adecuado, también puede ser, por supuesto que simplemente no te guste la poesía, pero es que eso es muy muy poco frecuente. Menos de lo que creemos.
Nos vemos en clase. Abrazos.
                                           Mari Carmen


EL AMOR Y EL CRÁNEO




L'AMOUR ET LE CRÂNE


Vieux cul-de-lampe


L'Amour est assis sur le crâne

De l'Humanité,

Et sur ce trône le profane,

Au rire effronté,



Souffle gaiement des bulles rondes

Qui montent dans l'air,

Comme pour rejoindre les mondes

Au fond de l'éther.




Le globe lumineux et frêle

Prend un grand essor,

Crève et crache son âme grêle

Comme un songe d'or.




J'entends le crâne à chaque bulle

Prier et gémir:

— «Ce jeu féroce et ridicule,

Quand doit-il finir?




Car ce que ta bouche cruelle

Eparpille en l'air,

Monstre assassin, c'est ma cervelle,

Mon sang et ma chair!»
— Charles Baudelaire
 El amor y el cráneo

Viñeta antigua



Se sienta el Amor en el cráneo

De la Humanidad,

Y sobre tal solio el profano,

Con risa procaz,


Sopla alegremente redondas burbujas,

Que en el aire suben,

Como para juntarse a los mundos

Al fondo del Éter.


El globo luminoso y frágil

En un amplio vuelo,

Revienta y escupe su alma pequeña

Como un áureo sueño.


Y oigo al cráneo, a cada burbuja,

Rogar y gemir:

-«Este fuego feroz y ridículo,

¿Cuándo acabará?


Pues lo que tu boca cruel

Esparce en el aire,

Monstruo asesino, es mi cerebro,

¡Mi sangre y mi carne!»

EL VIAJE A CITEREA

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Un Voyage à Cythère
Mon coeur, comme un oiseau, voltigeait tout joyeux

Et planait librement à l'entour des cordages;

Le navire roulait sous un ciel sans nuages;

Comme un ange enivré d'un soleil radieux.





Quelle est cette île triste et noire? — C'est Cythère,

Nous dit-on, un pays fameux dans les chansons

Eldorado banal de tous les vieux garçons.

Regardez, après tout, c'est une pauvre terre.





— Île des doux secrets et des fêtes du coeur!

De l'antique Vénus le superbe fantôme

Au-dessus de tes mers plane comme un arôme

Et charge les esprits d'amour et de langueur.





Belle île aux myrtes verts, pleine de fleurs écloses,

Vénérée à jamais par toute nation,

Où les soupirs des coeurs en adoration

Roulent comme l'encens sur un jardin de roses





Ou le roucoulement éternel d'un ramier!

— Cythère n'était plus qu'un terrain des plus maigres,

Un désert rocailleux troublé par des cris aigres.

J'entrevoyais pourtant un objet singulier!





Ce n'était pas un temple aux ombres bocagères,

Où la jeune prêtresse, amoureuse des fleurs,

Allait, le corps brûlé de secrètes chaleurs,

Entrebâillant sa robe aux brises passagères;





Mais voilà qu'en rasant la côte d'assez près

Pour troubler les oiseaux avec nos voiles blanches,

Nous vîmes que c'était un gibet à trois branches,

Du ciel se détachant en noir, comme un cyprès.





De féroces oiseaux perchés sur leur pâture

Détruisaient avec rage un pendu déjà mûr,

Chacun plantant, comme un outil, son bec impur

Dans tous les coins saignants de cette pourriture;





Les yeux étaient deux trous, et du ventre effondré

Les intestins pesants lui coulaient sur les cuisses,

Et ses bourreaux, gorgés de hideuses délices,

L'avaient à coups de bec absolument châtré.





Sous les pieds, un troupeau de jaloux quadrupèdes,

Le museau relevé, tournoyait et rôdait;

Une plus grande bête au milieu s'agitait

Comme un exécuteur entouré de ses aides.





Habitant de Cythère, enfant d'un ciel si beau,

Silencieusement tu souffrais ces insultes

En expiation de tes infâmes cultes

Et des péchés qui t'ont interdit le tombeau.





Ridicule pendu, tes douleurs sont les miennes!

Je sentis, à l'aspect de tes membres flottants,

Comme un vomissement, remonter vers mes dents

Le long fleuve de fiel des douleurs anciennes;





Devant toi, pauvre diable au souvenir si cher,

J'ai senti tous les becs et toutes les mâchoires

Des corbeaux lancinants et des panthères noires

Qui jadis aimaient tant à triturer ma chair.





— Le ciel était charmant, la mer était unie;

Pour moi tout était noir et sanglant désormais,

Hélas! et j'avais, comme en un suaire épais,

Le coeur enseveli dans cette allégorie.





Dans ton île, ô Vénus! je n'ai trouvé debout

Qu'un gibet symbolique où pendait mon image...

— Ah! Seigneur! donnez-moi la force et le courage

De contempler mon coeur et mon corps sans dégoût!


— Charles Baudelaire



LAS DOS HERMANITAS


Les Deux Bonnes Soeurs





La Débauche et la Mort sont deux aimables filles,

Prodigues de baisers et riches de santé,

Dont le flanc toujours vierge et drapé de guenilles

Sous l'éternel labeur n'a jamais enfanté.





Au poète sinistre, ennemi des familles,

Favori de l'enfer, courtisan mal renté,

Tombeaux et lupanars montrent sous leurs charmilles

Un lit que le remords n'a jamais fréquenté.





Et la bière et l'alcôve en blasphèmes fécondes

Nous offrent tour à tour, comme deux bonnes soeurs,

De terribles plaisirs et d'affreuses douceurs.





Quand veux-tu m'enterrer, Débauche aux bras immondes?

Ô Mort, quand viendras-tu, sa rivale en attraits,

Sur ses myrtes infects enter tes noirs cyprès?


— Charles Baudelaire






LA BEATRIZ



La Béatrice


Dans des terrains cendreux, calcinés, sans verdure,

Comme je me plaignais un jour à la nature,

Et que de ma pensée, en vaguant au hasard,

J'aiguisais lentement sur mon coeur le poignard,

Je vis en plein midi descendre sur ma tête

Un nuage funèbre et gros d'une tempête,

Qui portait un troupeau de démons vicieux,

Semblables à des nains cruels et curieux.

À me considérer froidement ils se mirent,

Et, comme des passants sur un fou qu'ils admirent,

Je les entendis rire et chuchoter entre eux,

En échangeant maint signe et maint clignement d'yeux:





— «Contemplons à loisir cette caricature

Et cette ombre d'Hamlet imitant sa posture,

Le regard indécis et les cheveux au vent.

N'est-ce pas grand'pitié de voir ce bon vivant,

Ce gueux, cet histrion en vacances, ce drôle,

Parce qu'il sait jouer artistement son rôle,

Vouloir intéresser au chant de ses douleurs

Les aigles, les grillons, les ruisseaux et les fleurs,

Et même à nous, auteurs de ces vieilles rubriques,

Réciter en hurlant ses tirades publiques?»





J'aurais pu (mon orgueil aussi haut que les monts

Domine la nuée et le cri des démons)

Détourner simplement ma tête souveraine,

Si je n'eusse pas vu parmi leur troupe obscène,

Crime qui n'a pas fait chanceler le soleil!

La reine de mon coeur au regard nonpareil

Qui riait avec eux de ma sombre détresse

Et leur versait parfois quelque sale caresse.



— Charles Baudelaire

ALEGORÍA

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Allégorie





C'est une femme belle et de riche encolure,

Qui laisse dans son vin traîner sa chevelure.

Les griffes de l'amour, les poisons du tripot,

Tout glisse et tout s'émousse au granit de sa peau.

Elle rit à la Mort et nargue la Débauche,

Ces monstres dont la main, qui toujours gratte et fauche,

Dans ses jeux destructeurs a pourtant respecté

De ce corps ferme et droit la rude majesté.

Elle marche en déesse et repose en sultane;

Elle a dans le plaisir la foi mahométane,

Et dans ses bras ouverts, que remplissent ses seins,

Elle appelle des yeux la race des humains.

Elle croit, elle sait, cette vierge inféconde

Et pourtant nécessaire à la marche du monde,

Que la beauté du corps est un sublime don

Qui de toute infamie arrache le pardon.

Elle ignore l'Enfer comme le Purgatoire,

Et quand l'heure viendra d'entrer dans la Nuit noire

Elle regardera la face de la Mort,

Ainsi qu'un nouveau-né, — sans haine et sans remords.


— Charles Baudelaire

LA FUENTE DE SANGRE

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La Fontaine de Sang





Il me semble parfois que mon sang coule à flots,

Ainsi qu'une fontaine aux rythmiques sanglots.

Je l'entends bien qui coule avec un long murmure,

Mais je me tâte en vain pour trouver la blessure.





À travers la cité, comme dans un champ clos,

Il s'en va, transformant les pavés en îlots,

Désaltérant la soif de chaque créature,

Et partout colorant en rouge la nature.





J'ai demandé souvent à des vins captieux

D'endormir pour un jour la terreur qui me mine;

Le vin rend l'oeil plus clair et l'oreille plus fine!





J'ai cherché dans l'amour un sommeil oublieux;

Mais l'amour n'est pour moi qu'un matelas d'aiguilles

Fait pour donner à boire à ces cruelles filles!


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À la pâle clarté des lampes languissantes,


Sur de profonds coussins tout imprégnés d'odeur

Hippolyte rêvait aux caresses puissantes

Qui levaient le rideau de sa jeune candeur.





Elle cherchait, d'un oeil troublé par la tempête,

De sa naïveté le ciel déjà lointain,

Ainsi qu'un voyageur qui retourne la tête

Vers les horizons bleus dépassés le matin.





De ses yeux amortis les paresseuses larmes,

L'air brisé, la stupeur, la morne volupté,

Ses bras vaincus, jetés comme de vaines armes,

Tout servait, tout parait sa fragile beauté.





Étendue à ses pieds, calme et pleine de joie,

Delphine la couvait avec des yeux ardents,

Comme un animal fort qui surveille une proie,

Après l'avoir d'abord marquée avec les dents.





Beauté forte à genoux devant la beauté frêle,

Superbe, elle humait voluptueusement

Le vin de son triomphe, et s'allongeait vers elle,

Comme pour recueillir un doux remerciement.





Elle cherchait dans l'oeil de sa pâle victime

Le cantique muet que chante le plaisir,

Et cette gratitude infinie et sublime

Qui sort de la paupière ainsi qu'un long soupir.





— «Hippolyte, cher coeur, que dis-tu de ces choses?

Comprends-tu maintenant qu'il ne faut pas offrir

L'holocauste sacré de tes premières roses

Aux souffles violents qui pourraient les flétrir ?





Mes baisers sont légers comme ces éphémères

Qui caressent le soir les grands lacs transparents,

Et ceux de ton amant creuseront leurs ornières

Comme des chariots ou des socs déchirants;





Ils passeront sur toi comme un lourd attelage

De chevaux et de boeufs aux sabots sans pitié...

Hippolyte, ô ma soeur! tourne donc ton visage,

Toi, mon âme et mon tout, mon tout et ma moitié,





Tourne vers moi tes yeux pleins d'azur et d'étoiles!

Pour un de ces regards charmants, baume divin,

Des plaisirs plus obscurs je lèverai les voiles,

Et je t'endormirai dans un rêve sans fin!»





Mais Hippolyte alors, levant sa jeune tête:

— «Je ne suis point ingrate et ne me repens pas,

Ma Delphine, je souffre et je suis inquiète,

Comme après un nocturne et terrible repas.





Je sens fondre sur moi de lourdes épouvantes

Et de noirs bataillons de fantômes épars,

Qui veulent me conduire en des routes mouvantes

Qu'un horizon sanglant ferme de toutes parts.





Avons-nous donc commis une action étrange ?

Explique, si tu peux, mon trouble et mon effroi:

Je frissonne de peur quand tu me dis: 'Mon ange!'

Et cependant je sens ma bouche aller vers toi.





Ne me regarde pas ainsi, toi, ma pensée!

Toi que j'aime à jamais, ma soeur d'élection,

Quand même tu serais une embûche dressée

Et le commencement de ma perdition!»





Delphine secouant sa crinière tragique,

Et comme trépignant sur le trépied de fer,

L'oeil fatal, répondit d'une voix despotique:

— «Qui donc devant l'amour ose parler d'enfer ?





Maudit soit à jamais le rêveur inutile

Qui voulut le premier, dans sa stupidité,

S'éprenant d'un problème insoluble et stérile,

Aux choses de l'amour mêler l'honnêteté!





Celui qui veut unir dans un accord mystique

L'ombre avec la chaleur, la nuit avec le jour,

Ne chauffera jamais son corps paralytique

À ce rouge soleil que l'on nomme l'amour!





Va, si tu veux, chercher un fiancé stupide;

Cours offrir un coeur vierge à ses cruels baisers;

Et, pleine de remords et d'horreur, et livide,

Tu me rapporteras tes seins stigmatisés...





On ne peut ici-bas contenter qu'un seul maître!»

Mais l'enfant, épanchant une immense douleur,

Cria soudain: — «Je sens s'élargir dans mon être

Un abîme béant; cet abîme est mon coeur!





Brûlant comme un volcan, profond comme le vide!

Rien ne rassasiera ce monstre gémissant

Et ne rafraîchira la soif de l'Euménide

Qui, la torche à la main, le brûle jusqu'au sang.





Que nos rideaux fermés nous séparent du monde,

Et que la lassitude amène le repos!

Je veux m'anéantir dans ta gorge profonde,

Et trouver sur ton sein la fraîcheur des tombeaux!»





— Descendez, descendez, lamentables victimes,

Descendez le chemin de l'enfer éternel!

Plongez au plus profond du gouffre, où tous les crimes

Flagellés par un vent qui ne vient pas du ciel,





Bouillonnent pêle-mêle avec un bruit d'orage.

Ombres folles, courez au but de vos désirs;

Jamais vous ne pourrez assouvir votre rage,

Et votre châtiment naîtra de vos plaisirs.





Jamais un rayon frais n'éclaira vos cavernes;

Par les fentes des murs des miasmes fiévreux

Filtrent en s'enflammant ainsi que des lanternes

Et pénètrent vos corps de leurs parfums affreux.





L'âpre stérilité de votre jouissance

Altère votre soif et roidit votre peau,

Et le vent furibond de la concupiscence

Fait claquer votre chair ainsi qu'un vieux drapeau.





Loin des peuples vivants, errantes, condamnées,

À travers les déserts courez comme les loups;

Faites votre destin, âmes désordonnées,

Et fuyez l'infini que vous portez en vous!


— Charles Baudelaire

MUJERES CONDENADAS

Charles Baudelaire - Les Fleurs du mal P4 111 Femmes damnees



FEMMES DAMMÉES (1)
Comme un bétail pensif sur le sable couchées,

Elles tournent leurs yeux vers l'horizon des mers,

Et leurs pieds se cherchant et leurs mains rapprochées

Ont de douces langueurs et des frissons amers.



Les unes, coeurs épris des longues confidences,

Dans le fond des bosquets où jasent les ruisseaux,

Vont épelant l'amour des craintives enfances

Et creusent le bois vert des jeunes arbrisseaux ;



D'autres, comme des soeurs, marchent lentes et graves

A travers les rochers pleins d'apparitions,

Où saint Antoine a vu surgir comme des laves

Les seins nus et pourprés de ses tentations ;



Il en est, aux lueurs des résines croulantes,

Qui dans le creux muet des vieux antres païens

T'appellent au secours de leurs fièvres hurlantes,

Ô Bacchus, endormeur des remords anciens !



Et d'autres, dont la gorge aime les scapulaires,

Qui, recélant un fouet sous leurs longs vêtements,

Mêlent, dans le bois sombre et les nuits solitaires,

L'écume du plaisir aux larmes des tourments.



Ô vierges, ô démons, ô monstres, ô martyres,

De la réalité grands esprits contempteurs,

Chercheuses d'infini, dévotes et satyres,

Tantôt pleines de cris, tantôt pleines de pleurs,



Vous que dans votre enfer mon âme a poursuivies,

Pauvres soeurs, je vous aime autant que je vous plains,

Pour vos mornes douleurs, vos soifs inassouvies,

Et les urnes d'amour dont vos grands coeurs sont pleins !








LESBOS



LA PLEGARIA DE UN PAGANO

Charles Baudelaire - Les Fleurs du mal P8 086 La Priere d un paien



La prière d'un païen


Ah ! ne ralentis pas tes flammes ;


Réchauffe mon coeur engourdi,


Volupté, torture des âmes !


Diva ! supplicem exaudi !




Déesse dans l'air répandue,


Flamme dans notre souterrain !


Exauce une âme morfondue,


Qui te consacre un chant d'airain.




Volupté, sois toujours ma reine !


Prends le masque d'une sirène


Faite de chair et de velours,

Ou verse-moi tes sommeils lourds


Dans le vin informe et mystique,


Volupté, fantôme élastique !


La plegaria de un pagano

No dejes morir tus llamas;
Caldea mi sordo corazón,
¡Voluptuosidad, cruel tormento!
Diva! supplicem exaudî!

Diosa en el aire difundida,
Llama de nuestro subterráneo,
Escucha a un alma consumida
Que alza hacia ti su férreo canto,

¡Voluptuosidad, sé mi reina!
Toma máscara de sirena
Hecha de carne y de brocado,

O viérteme tus hondos sueños
En el licor informe y místico,
¡Voluptuosidad, fantasma elástico!
 

WERTHER, PILAR MIRÓ (2)

Querida Sara,

Supongo que recordarás que Werther conmueve profundamente por la historia del joven criado enamorado de su señora. El hermano de esta mujer no permite que se casen debido a que teme que tengan hijos que pudieran arrebatarle una herencia que ya considera suya. La historia, como sabemos acaba en tragedia.

En la película de Pilar Miró vemos recreada esta historia:

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El joven es despedido y busca trabajo. En la peli empieza a trabajar con el protagonista porque mientras que en la prosa epistolar puedes avanzar, retroceder o introducir personajes, en el cine sería aburrido que solo oyéramos hablar de un personaje. Es necesario que se nos muestre su historia en imágenes:

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Otra escena más en la que se va perfilando la historia del joven:


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Se consuma la tragedia:
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Por último, asistimosa una reflexión sobre la historia anterior. El protagonista y Alberto, el padre del chico y marido (separado) de Carlota, hablan sobre los actos cometidos por Jerusalén (así se llama el novio de la viuda) y ponen de manifiesto la diferencia de sus concepciones sobre el amor, la pasión, el suicidio...

Probablemente, la necesidad de esta reflexión para justificar y aclarar las posteriores acciones del protagonista es el motivo de la inclusión de toda la historia en la película. Fíjate que es una subtrama que podría eliminarse tranquilamente, sin embargo, tiene la virtud de ilustrar los pensamientos que guiarán a Werther (llamémosle así, pues no recuerdo el nombre de Eusebio Poncela en la película*), al suicidio. A falta de la intimidad de las reflexiones que encontramos en primera persona en un texto epistolar, en el lenguaje cinematográfico, como digo, todo, todo, debe mostrarse con imágenes y debe tener un porqué, externo (para el expectador) e interno (para que la película sea coherente). En este caso, externamente se justifica la charla sobre el crimen porque el padre, Alberto, está preocupado porque su hijo se ha podido relacionar con el criminal. Dentro de la película, el guionista necesita guiarnos hasta que entendamos qué razonamientos, que forma de pensar y que valores llevan a Werther a ver el suicidio como una posible salida.
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Espero que disfrutes del libro y de la peli. Nos vemos en clase. Abrazos.
                                                                                                        Mari Carmen

(acabo de comprobarlo en imdb y efectivamente, el protagonista se llama Werther)

PERÍFRASIS VERBALES (5)

PERÍFRASIS VERBALES (4)

Estos ejercicios son muy fáciles, pero si tenéis dudas sobre las perífrasis os pueden venir muy bien:

PERÍFRASIS VERBALES (3)

WERTHER, PILAR MIRÓ (1)

Querida Paloma,
Mi intención era que pudiéramos ver Werther, la película dirigida por Pilar Miró y cuya banda sonora es de la ópera de Massenet, desgraciadamente, la copia que he podido conseguir (a partir de una vieja cinta de vídeo), está en muy malas condiciones, y además el tiempo apremia, así que nos conformaremos con algunos fragmentos.

El protagonista es un joven profesor de griego que llega a una ciudad costera del norte de España. Vive en la antigua casa solariega de su familia y recibe el encargo de dar clases particulares a un niño que tiene algunas dificultades para mantener alcanzar el nivel de sus compañeros. En este fragmento vemos Alberto, el padre, contrata al profesor.
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A continuación, mantiene una entrevista con Carlota, la madre del chico, que vive separada de su marido desde hace seis años:
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El último fragmento que voy a ponerte es muy significativo: El protagonista tiene frío, busca una manta en los armarios de su vieja casa y encuentra vestigios de una vida pasada: cartas (dirigidas a un tal Guillermo, que vive ¡cómo no! en El camino de los tilos), un chaleco amarillo (acuérdate de la vestimenta de Werther) y una pistola.. Aquí, como en la obra original, la pistola pertenece a otro. 

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Con esto basta por hoy, espero que te resulte interesante esta adaptación de la obra de Goethe, y no dejes de fijarte en la música. Abrazos.
                                             Mari Carmen

REMANDO AL VIENTO

Querida Olesya,
El pasado jueves, aunque muchos de vosotros llegasteis tarde, estuvimos viendo en clase un fragmento de "Remando al viento", película de Gonzalo Suárez que recrea algunos momentos de la vida de Percy B. Shelley, su mujer, Mary, y Lord Byron. 
Creo que la película te está gustando (espero que podamos seguir viéndola en otro momento) y no me extraña, porque si alguien llevó a su vida los principios del Romanticismo, fue este grupo de hombres y mujeres. 
Te pongo aquí algunos fragmentos:
El momento en el que Lord Byron propone a sus compañeros que escriban un cuento de terror, y que es el origen del relato de Frankenstein.
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Aquí podemos ver cómo Shelley casi emula a Werther y se suicida, pero la visión de una casa le hace pensar en la felicidad:
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Para los jóvenes románticos los sentimientos, la fuerza creadora deben imponerse a las normas, a las reglas y a los convencionalismos sociales. Un ejemplo de esto último:
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Inconsciencia, atolondramiento,... Shelley arriesga su vida por un sombrero: un caballo, un acantilado, una mujer y el viento:
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Mary cree que su criatura (no olvidemos que así llamaba el Dr. Frankenstein a su monstruo) está interviniendo en sus vidas: realiza lo que ella sueña, sus pesadillas. Mary Shelley, en la película, prevé la muerte de Shelley y también la de Lord Byron. 
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Puedes comprobar que tanto las vidas como las muertes de ambos poetas dan vida al ideal romántico. Nos vemos en clase. Abrazos.
                                                    Mari Carmen

AUDIO SOBRE EL JUGADOR

Comentarios de Mario Vargas Llosa sobre la novela "El Jugador", seguidos de un resumen de la novela.


31.- Fedor Dostoievsky - El Jugador (Mi novela favorita comentarios Mario Vargas Llosa)

ORACIONES IMPERSONALES

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Material realizado por Alfonso Sánchez Rodríguez sobre oraciones impersonales. Podéis encontrar mucho más aquí.